Fundación Madrina acoge la infancia más vulnerable y acompaña a la mujer en su maternidad, protegiéndoles frente a todo tipo de dificultad, abandono, violencia, abuso o exclusión social, laboral y educativa.

Empezaron hace ya dieciséis años a ayudar a madres sin recursos, no sólo con sus bebés y atendiéndolas materialmente (pañales, atención medica, psicológica, burocracia, vivienda), sino también facilitándoles los medios necesarios para su formación, su integración y en resumen para que puedan desarrollar su labor de madres de forma independiente y digna.

Lidian con situaciones extremas, pero tienen una sonrisa, un abrazo y mucha positividad para las mamás a las que ayudan (la mayoría muy jóvenes y con historias durísimas) y para el todo el que se acerca a ellos. El embarazo sitúa a la mujer en riesgo psico-social, y pone su maternidad al borde de la marginación social y exclusión social laboral y educativa. La última víctima siempre es el menor.

Liderados por Conrado, un señor adorable, los voluntarios que trabajan en “Madrina” desarrollan una labor encomiable. Estamos felices de ayudarles con el modelo “No drama, just queens”. (link aquí para verlo)

                                         

 

 

Fundación Madrina acoge la infancia más vulnerable y acompaña a la mujer en su maternidad, protegiéndoles frente a todo tipo de dificultad, abandono, violencia, abuso o exclusión social, laboral y educativa.

Empezaron hace ya dieciséis años a ayudar a madres sin recursos, no sólo con sus bebés y atendiéndolas materialmente (pañales, atención medica, psicológica, burocracia, vivienda), sino también facilitándoles los medios necesarios para su formación, su integración y en resumen para que puedan desarrollar su labor de madres de forma independiente y digna.

Lidian con situaciones extremas, pero tienen una sonrisa, un abrazo y mucha positividad para las mamás a las que ayudan (la mayoría muy jóvenes y con historias durísimas) y para el todo el que se acerca a ellos. El embarazo sitúa a la mujer en riesgo psico-social, y pone su maternidad al borde de la marginación social y exclusión social laboral y educativa. La última víctima siempre es el menor.

Liderados por Conrado, un señor adorable, los voluntarios que trabajan en “Madrina” desarrollan una labor encomiable. Estamos felices de ayudarles con el modelo “No drama, just queens”. (link aquí para verlo)